Granos
El USDA inauguró la campaña 2026/27 con señales alcistas para trigo y mayor ajuste global en cereales. El nuevo informe mensual del USDA marcó oficialmente el inicio de las proyecciones para la campaña agrícola global 2026/27 y dejó un escenario claramente diferenciado entre los principales cultivos. Mientras soja y maíz mostraron cifras relativamente neutrales y cercanas a las expectativas del mercado, el trigo fue el gran protagonista de la jornada debido a un fuerte ajuste productivo tanto en Estados Unidos como a nivel mundial....
En el caso del trigo, el USDA proyectó una producción estadounidense de apenas 42,5 millones de toneladas, muy por debajo de los 54 millones del ciclo anterior e incluso significativamente inferior a las expectativas privadas previas al informe. El deterioro productivo responde principalmente a las malas condiciones climáticas sobre el trigo de invierno estadounidense, cuya condición buena/excelente cayó al 28%, uno de los peores registros de las últimas décadas. La menor oferta también se reflejó en los stocks finales de trigo de Estados Unidos, proyectados en 20,7 millones de toneladas, mientras que a nivel global las existencias finales fueron estimadas en 275 millones de toneladas, cerca de 5 millones por debajo de lo esperado por el mercado. Este ajuste generó una fuerte reacción alcista en Chicago, llevando al cereal a máximos de los últimos dos años. Para maíz, el USDA proyectó una producción estadounidense de 406,4 millones de toneladas para 2026/27, unos 26 millones menos que la campaña previa debido a una menor intención de siembra y menores rindes esperados. Sin embargo, los stocks finales estadounidenses fueron estimados por encima de lo esperado, moderando el impacto alcista inicial. A nivel mundial, la producción también mostró una reducción respecto al ciclo previo, aunque el mercado consideró que buena parte de ese escenario ya estaba descontado en precios.
En soja, el USDA estimó una cosecha estadounidense de 120,7 millones de toneladas, superior al ciclo anterior gracias al aumento del área sembrada informado en marzo. Los stocks finales en Estados Unidos fueron proyectados en 8,4 millones de toneladas, cifra inferior a la esperada por los analistas y que aportó sostén adicional al mercado. Sin embargo, el comportamiento de la oleaginosa continúa más influenciado por factores externos como la suba del petróleo asociada al conflicto en Oriente Medio y las expectativas comerciales vinculadas a la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping. El informe también incorporó las primeras proyecciones productivas para Sudamérica en la campaña 2026/27. Para Brasil, el USDA estimó una producción récord de soja de 186 millones de toneladas y una cosecha de maíz de 139 millones. En Argentina, las proyecciones se ubicaron en 50 millones de toneladas para soja y 55 millones para maíz, manteniendo un escenario de relativa estabilidad productiva. Más allá de las cifras puntuales, el reporte dejó una señal importante para el mercado agrícola internacional: la relación stock/consumo comienza a mostrar un escenario más ajustado para trigo y maíz, especialmente en Estados Unidos, mientras que soja mantiene una situación relativamente más equilibrada. En ese contexto, el trigo emerge como el cultivo con mayor sensibilidad alcista frente a cualquier problema climático adicional o deterioro de la oferta exportable global.
En el mercado argentino, las subas internacionales del trigo comenzaron a trasladarse a los precios locales, con posiciones de nueva cosecha acercándose a los US$240 por tonelada. El nuevo escenario mejora parcialmente la relación de rentabilidad para la campaña fina 2026/27, especialmente en un contexto de mayores costos de fertilización y elevada volatilidad internacional vinculada al conflicto energético global. Por Esteban Moscariello
. 12/05/2026